Real Sad Hours

A las mañanas me levanto, y me miro en el espejo.

El espejo me mira, triste y cansado. No es un cansancio de mal dormir. No es falta de sueño. Son los años que pesan.

Y miro en el espejo, y aunque mi propia cara me responda, no hay nadie en el espejo. Porque falta uno para que seamos dos, pero yo sin eso soy nada.

Camino por las calles. La gente pasa, sin mirarme. Las chicas de siempre pasan al lado. Son bonitas, pero algo les falta.

Falta algo que no veo, que no siento del todo. El cielo no tiene nubes, pero de todas formas es gris.

A veces, cuando sueño, veo una cara. Una cara que no conozco. Una cara extraña, pero familiar.

Mis brazos se extienden, y abrazo mi sueño, y mi sueño me abraza. Es un pasado que no es mío, pero debería serlo.

Pero me despierto, y en mis brazos veo

A la chica que nunca conocí.

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